Aparecen, que no es poco

SEFF presenta este año una gran selección de historias en femenino.

Hoy tiene lugar la clausura del SEFF, Seville’s European Film Festival, que ha traído a las salas de la capital andaluza una muestra de los títulos más relevantes del continente europeo.

Es todo un descanso sentarse a redactar casi esperando encontrar pocos nombres femeninos, y llevarte la grata sorpresa de que, sin ir más lejos, ya en el jurado encontramos más expertas que expertos. Sólo cuatro de los 11 miembros del jurado son hombres.

La cineasta Ula Stöckl
(2016,  Internationale Filmfestspiele Berlin)

Una de las miembros, Ula Stöckl, puede decir además que parte del programa se dedica a una selección de su carrera, como la performance audiovisual The Dumpster Kid. En esta serie de cortos, Stöckl se alía con Edgar Reitz para secuenciar episodios cuyo orden depende de las elecciones del público. La cineasta alemana además ofreció un interesante coloquio sobre cine y feminismo.

El seminario “Europa continente abierto” trae a la mesa la reflexión sobre las fronteras de la Europa contemporánea. El nombre grande no es otro que Sara Fattahi, quien presenta su recientemente galardonada Chaos. En esta producción, por tres mujeres de origen sirio conversan desde su exilio en Suecia, su reciente llegada a Viena o su aislamiento en Damasco, lugar natal de Fattahi.

Pero no sólo encontramos espacios dedicados a la figura femenina en su casilla correspondiente del festival. Ya sabéis a qué me refiero, esos espacios donde la visión feminista obedece más a una “necesidad de agenda” que a un interés genuino. Por suerte para todas, hoy no es el caso.

La cartelera en esta edición es de lo más diversa. Desde el coming of age  “<3” de María Antón hasta Deva, donde la rumana Petra Szöcs narra la historia de una adolescente albina y su cuidadora. O La féte est finie, donde la francesa Marie Garel-Weiss verá en una clínica de rehabilitación el marco para la amistad de las polarmente opuestas Celeste y Sihem.

Deva (Petra Szöcs, 2018)

De mano de la actriz y directora Valeria Golino llega Euforia, un drama sobre dos hermanos a quienes una situación extrema llevará a apartar sus diferencias. Es de las pocas directoras que elige protagonistas masculinos.

También encontramos historias sobre boxeadoras en la Irlanda de los 60 (Float like a butterfly, de Carmel Winters) o thrillers como Scary Mother, pasando por historias de temática LGBT como Something is happening, de Anne Alix.

En un tono más crítico se proyecta All Good, de la alemana Eva Trobisch, quien abre el debate sobre el consentimiento, los juegos de poder y sus grises cuando hay intereses en juego.

La española El silencio de otros barre para casa en un thriller político sobre los crímenes del franquismo, mientras María Cañas toma el testigo al adentrarse en los Sanfermines para una reflexión sobre la violencia en La cosa vuestra

 Salomé Lamas trae el debate de las fronteras políticas y la identidad en la road movie Extinçao. Y, por última en esta lista pero no en cartelera, Elsa Amiel debuta Pearl, un drama sobre familia y culturismo femenino.

Pearl (2018, Elsa Amiel)

En definitiva, por si nada de esto os convence, mi consejo es que si, como yo, no habéis tenido ocasión de acudir al festival, no perdáis la pista a los títulos de este año.

Como guionista es un placer ver que el cine está dejando de ser la industria mayoritariamente masculina que siempre ha intentado negar que era. Quizás no sean tan malos tiempos para contar historias después de todo.

Nani Muñoz

Periodista, escritora y fotógrafa. Me gusta el café y las puestas de sol.

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